
¿Cómo se les quedaría el cuerpo si al entrar en un comercio al que suelen acudir con asiduidad se encontraran, nada más y nada menos, que con Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente? De piedra, ¿verdad? Pues así se me quedó a mí recientemente cuando acudí a la calle Juan Pablo II, nº 26, en Santa Cruz de Tenerife. En este punto se encuentra la tienda «El Surco» de Comercio Justo, una apuesta de Cáritas Diocesana de Tenerife.
Nada más poner el pie en la tienda me topé de bruces con Melchor, Gaspar y Baltazar. Sus Altezas Reales me miraron sonriendo y me invitaron a pasar. Gaspar me preguntó entre risas que por qué ponía aquella cara. Hablaba en perfecto español pero tenía un cierto deje oriental. Me rodeó con su brazo por el hombro y me empezó a explicar que siempre que se acercan las fechas navideñas, acuden los tres a «El Surco», porque les encanta colaborar con el Comercio Justo.
«Mira Carlos -me dijo sin necesidad de que me presentara- como sabes, el Comercio Justo tiene una serie de criterios que nos gustaría que se los recordases a los lectores de «Iglesia Nivariense». Sobre todo, hay que resaltar el respeto por el medio ambiente, la igualdad entre hombres y mujeres y el que sepamos a ciencia cierta que no existe explotación infantil en el trabajo. Además, querido amigo –me dijo mientras sostenía en sus manos una taza de café- se busca siempre tener una relación a medio y a corto plazo con los productores que, normalmente, son de países en vías de desarrollo». «Así es», prosiguió Melchor meciéndose su larga barba blanca. Con un fuerte acento, diría que británico, comenzó a explicarme que es necesario que en nuestros hábitos de consumo cambiemos nuestra mentalidad. «Apreciado amigo Carlos, para valorar el Comercio Justo es necesario que, de alguna forma, nos desvinculemos del comercio tradicional”.
“A nosotros nos encanta esta tienda y se la recomendamos a todos los diocesanos porque sabemos que los productores están bien representados y, además, los consumidores son conscientes de que están adquiriendo productos de calidad. Mira, mira todo lo que nos han encargado a nosotros», me dijo señalando tres cestas llenas de artículos. «Quizás también haya algo para ti, así que no mires demasiado y déjate sorprender», me dijo en ese momento Baltazar en tono bromista.
Le pregunté si conocían más tiendas de este tipo en la Península Ibérica. «Sí, sí que las hay amigo mío. Aún nos queda un largo trabajo por hacer», me contestó. «Hay otras Cáritas que también tienen este proyecto. Cada vez son más lo que piensan como nosotros. Los criterios del Comercio Justo merecen la pena ponerlos en valor recordando siempre que la persona debe estar en primer lugar”.
“Además, hay que hacer hincapié en que estos productos son de muy alta calidad, muy seleccionados ya que provienen de explotaciones agrícolas muy pequeñas. Normalmente, de grupos de familias que se agrupan en cooperativas con muy alto rendimiento de calidad del producto. Además, tú que ya estás en la mitad de la treintena y eres padre de dos hijos pequeños -dijo entre carcajadas-, necesitas cuidar mucho tu salud. Así que recuerda, la agricultura ecológica es maravillosa para el organismo», me dijo mientras me tiraba un poco de la oreja y no paraba de sonreír.
El Surco está en la calle Juan Palo II, nº 26 desde 1998, tiene un horario de mañana de 10:00 a 13:30 horas y de tarde de 17:00 a 20:00 horas. Los sábados también abre de 10:00 a 13:00 horas. Se podría decir que El Surco tiene tres patas: la tienda física, los mercadillos repartidos por diferentes puntos de la diócesis y, por otro lado, las redes sociales donde se publican contenidos para las personas que están interesadas en la temática del Comercio Justo, la cooperación internacional, etc.
Los Reyes Magos quisieron recordar que cualquier fecha es buena para adquirir productos de Comercio Justo. «Nosotros llevamos detalles a las casas de todos, como bien saben, la noche del seis de enero. Pero ustedes pueden acudir aquí en cualquier momento del año para hacer un regalo a sus amigos, conocidos o familiares. Recuerden que cuando se lleven un producto de alimentación o de artesanía, ese artículo tiene una historia detrás. Una historia de respeto al productor y de respeto al producto. Aquí hay mucho donde elegir. Algunas cosas solo se encuentran en esta tienda en todo Tenerife. Por eso, siempre por estas fechas, una visita obligada que venimos haciendo desde hace muchos años, es a «El Surco», indicó Melchor.
Antes de que sus Altezas los Reyes Magos de Oriente desaparecieran de mi vista sin apenas darme cuenta, Gaspar quiso dirigirse a nuestros lectores para enviar un mensaje: «Los Reyes Magos queremos invitarles a que disfruten de una Navidad solidaria. Recuerden que nace el Señor. Sin duda, el mejor regalo es compartir esta noticia entre nosotros. Asimismo, una buena forma de compartir es adquiriendo algún obsequio, algún detalle para regalar, como hacemos nosotros, aquí , en la calle Juan Pablo II, nº 26, en Santa Cruz de Tenerife. Así, también estaremos ayudando a los más necesitados. Un fuerte y cariñoso abrazo y, recuerden, sean buenos».
(Gracias a Diana por su colaboración)