·  Cáritas Diocesana de Tenerife ha organizado esta conferencia en la ULL con el objetivo de explicar el servicio que prestan a los migrantes que viajan en La Bestia

·  Las Patronas fueron nominadas al Premios Príncipe de Asturias de la Concordia en 2015

 

Las Patronas, un grupo de mujeres voluntarias que llevan 21 años alimentado gratuitamente a migrantes en México, han protagonizado este lunes una conferencia en el Aula Tomás y Valiente de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de La Laguna en la que han relatado una labor que las convirtió en 2015 en candidatas al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

La cita ha sido organizada por la Plataforma Noviolencia 2018 en colaboración con Cáritas Diocesana de Tenerife, Justicia y Paz y la Delegación Pastoral de Migraciones.

Estas mujeres de La Patrona (Veracruz) ofrecen comida y bebida a los migrantes, la mayoría centroamericanos, que recorren solos cientos de kilómetros a bordo de un tren de mercancías conocido como ‘La Bestia’ o el ‘El tren de la muerte’ para finalizar su travesía en Estados Unidos.

A su paso por la localidad, las voluntarias esperan el silbido del tren para acercarse a las vías y lanzarles unos paños de tela en los que envuelven tortillas, frijoles, arroz, pan, frutas y varias botellas de agua. Los migrantes, encaramos a la parte superior de los vagones, extienden sus brazos para agarrar los paquetes que desaparecen de las manos de las Patronas en pocos segundos debido a la velocidad del tren.

En 1995, ante el drama que llegaba cada día a la localidad, una familia decidió organizarse para alimentar a estas personas. En poco tiempo, muchos vecinos de la comunidad se unieron a esta iniciativa que en la actualidad agrupa a 15 mujeres lideradas por  Norma Romero. 

Los inmigrantes de La Bestia comienzan su viaje al sur de México y a lo largo del trayecto son víctimas de extorsiones por parte de los cárteles de la droga, de robos, torturas y violaciones. Decenas de migrantes desaparecen durante el recorrido; otros llegan a su destino mutilados porque se quedaron dormidos durante alguna parte del trayecto.