Con motivo de la cercanía de la Navidad, el número de diciembre de la revista «Iglesia Nivariense» recoge, entre otros temas, un reportaje sobre la vida en el comedor de las Hijas de la Caridad, situado en la calle de La Noria, en Santa Cruz de Tenerife. Quienes hacen posible este servicio a los más necesitados, así como los propios usuarios del comedor, nos cuentan sus realidades de vida y cómo preparan la Navidad. De esta forma comienza el referido reportaje…

Es martes y falta poco para las 12:00 horas. La calle de La Noria, en Santa Cruz de Tenerife, se ve desde lo alto del puente Serrador prácticamente desierta. Solo, al final, cerca de la torre de La Concepción, un grupo de personas forma algo parecido a una cola. Muchos de quienes trabajan a turno partido en la capital tinerfeña llegarán a esta calle en breve. La oferta gastronómica aquí es variada y atractiva. Además, el precio de los menús en cualquiera de los restaurantes es el mismo, diez euros.

Los camareros montan las mesas de las terrazas. Estamos a finales de noviembre pero el día es agradable. A medida que dejamos el puente Serrador a nuestras espaldas, nos sumergimos en los aromas que se escapan de las cocinas de los diferentes establecimientos. Cremas de verduras, paellas, carnes, pescados…Sin duda estamos en una de las calles más “chic” de la isla. Sin embargo, al final de la misma, ese grupo de personas que divisábamos en lo alto del puente Serrador, nos recuerda la otra cara de la sociedad. La de aquellos que no pueden permitirse menús de diez euros, ni de cinco, ni de uno, porque, simplemente, no tienen nada.

(Reportaje completo en el número de diciembre de la revista «Iglesia Nivariense»)