El próximo 24 de febrero se realizará una nueva edición de la Peregrinación de oración por la Paz que se
lleva realizando desde hace bastante tiempo, pero este año con un acento especial, ya que el Papa convocó una jornada de oración por la paz en Congo y Sudán del Sur para el 23 de febrero. La diócesis se sumará con esta intención en la citada peregrinación.
Esta acción pastoral tendrá lugar desde Chimisay (El Socorro) hasta Candelaria, pasando por Chinguaro.
Animamos a todas las comunidades parroquiales y centros educativos a participar, el Papa decía el pasado domingo 4 en el Ángelus: «La misión de la Iglesia pasa por el movimiento, nunca por la quietud».
“Ante las trágicas situaciones de conflicto que se prolongan en diversas partes del mundo, invito a todos los fieles a una especial Jornada de oración y ayuno por la paz para el próximo 23 de febrero, viernes de la Primera Semana de Cuaresma”, con estas palabras el Papa Francisco anunció el domingo, 4 de febrero, durante la oración del Ángelus, la celebración de una Jornada de oración y ayuno por la paz.
Oración por la República Democrática del Congo y Sudán del Sur
“La ofreceremos en particular por la poblaciones de la República Democrática del Congo y de Sudán del Sur – agregó el Pontífice – como en otras ocasiones semejantes, invito también a los hermanos y hermanas no católicos y no cristianos a asociarse a esta iniciativa en las modalidades que consideren más oportunas, pero todos juntos”, alentaba el Obispo de Roma a los fieles y peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro para rezar a la Madre de Dios.
Las religiones pueden contribuir a la consolidación de la paz
En este sentido, el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso hizo saber – en un Comunicado de prensa – que el Santo Padre también invitó a los miembros de otras religiones a unirse a la iniciativa, en las formas que considerasen más apropiadas. “El Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso – se lee en el documento – consciente de que las religiones pueden contribuir en gran medida al logro y la consolidación de la paz, estará agradecido a los hermanos y hermanas de otras religiones que deseen acoger este llamamiento y vivir momentos de oración, ayuno y reflexión según su propia tradición y en sus lugares de culto”.