Público recomendado: Jóvenes
En 1938, ya con el nazismo en pleno auge, una preadolescente llamada Liesel (Sophie Nélisse) es entregada en adopción por su madre (Heike Makatsch), una comunista enferma y pobre. De este modo, Liesel acaba en Münich, en la casa del modesto matrimonio Hubermann, formado por la hosca Rosa (Emily Watson) y el cariñoso Hans (Geoffrey Rush).
CRÍTICA: Pantalla 90