La imagen de la Inmaculada Concepción ha vuelto a la Catedral después de su restauración, que fue realizada en dos fases. En la primera, intervino la restauradora Verónica González Pérez y en la segunda, el restaurador Rubén Sánchez López y su equipo. Se trata de una obra que pertenece a un taller valenciano y datada a principios del siglo XX. El importe total de la restauración ha sido costeado por el Cabildo de Tenerife y la Asociación de Amigos de la Catedral.