Este domingo, día 13, con la apertura de la Puerta Santa o de la misericordia en la Catedral, se inauguró en la diócesis Nivariense el Año de la Misericordia promulgado por el Papa.

Se “inicia el tiempo del gran perdón. Es el Jubileo de la Misericordia. Es el momento de descubrir la presencia de Dios y su ternura de padre”. El Señor, dijo hoy el Papa, “nos invita a actuar con justicia y a mirar a las necesidades de cuantos se encuentran en dificultad”. Y a nosotros, nos pide un compromiso más radical. Delante a la Puerta Santa que estamos llamados a atravesar, nos pide ser instrumentos de misericordia”.

El obispo Nivariense, a quien acompañada el obispo emérito de Lérida, Joan Piris, invitaba a los presentes a “acoger y sumergirse en la misericordia divina”, e impartió la bendición papal con indulgencia plenaria. 

En el transcurso de la misma, Álvarez anunció que ha dispuesto diversas acciones para vivir mejor este tiempo Jubilar.  Entre ellas, bajo la gestión de Cáritas y como obra de misericordia diocesana, se impulsará la creación de un Centro de acogida para personas “sin hogar” en el sur de Tenerife. Igualmente, durante la Cuaresma se realizará una cuestación denominada “colecta del Año de la Misericordia” que irá destinada a ayudar a personas sin recurso y sin hogar, especialmente a la infancia, que será coordinada por Cáritas.

 

Atendiendo a las necesidades de la población, de las personas sin hogar en el sur de Tenerife, se va a generar el “proyecto santo hermano Pedro”. Un recurso alojativo nocturno de baja exigencia, similar al conocido como “café y calor” que Cáritas desarrolla en la capital tinerfeña. El centro ofrecería alojamiento por la noche, duchas, cena y desayuno, acompañamiento y seguimiento para personas del colectivo con altas dificultades de integración.

La creación de este recurso depende en gran medida de las aportaciones de las comunidades parroquiales durante este Año Jubilar. La diócesis aspira a poder recaudar, a través de diversas acciones, unos 180.000 euros para el equipamiento, personal y actividades en 2016. Ya Cáritas ha iniciado algunas conversaciones con las instituciones públicas de cara a que puedan colaborar en su mantenimiento anual.

Este proyecto pretende dar respuesta a la realidad de las personas que llevan largos periodos en situación de exclusión social, sin red familiar ni de apoyo, sin recursos para pagar un alquiler ni para cubrir sus necesidades de alimentación, salud e higiene.

Además, Álvarez ha establecido que en las diferentes sedes jubilares se realice un signo de comunión fraterna, según las circunstancias de cada lugar, que sea un compromiso con los más pobres y necesitados. También la diócesis está impulsando, en cada parroquia y con todos los agentes de pastoral, la formación y concreción práctica de las obras de misericordia durante cada uno de los meses del Año Jubilar, como ha pedido el Papa Francisco.

 “Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina” – ha señalado el obispo de Roma

En el mismo decreto episcopal se establecen las distintas sedes jubilares para poder alcanzar la gracia de la Indulgencia, así como la necesidad de mejorar la oferta y vivencia del Sacramento del perdón y la reconciliación, la lectura de la Palabra de Dios y otros ejercicios de piedad, la realización de peregrinaciones como itinerario penitencial y estímulo para la conversión, el impulso de la reflexión sobre la misericordia, la oportunidad de vivir con más intensidad la venidera cuaresma, la celebración de la iniciativa “24 horas para el Señor” el viernes y sábado 4 y 5 de marzo, etc.