
Hoy es día de fiesta, de asueto; pocos pasean por la calle, algunos salen del cine, otros deambulan; muchos conectados a móviles, o enchufados a unos auriculares. ¿Qué pasa en la vida de los otros? ¿Qué hacen? ¿Les preocupa saberse de Dios? ¿Son creyentes? ¿La evangelización les preocupa? No sé nada de ellos.
La Iglesia vive a un ritmo, ¿es el ritmo de la gente? A veces la necesidad humana está alejada de la oferta eclesial, de las propuestas que les hacemos y de los proyectos en los que vamos dejando la vida poco a poco.
En junio hay una fecha emblemática a la vista, es el día de Pentecostés; y en la diócesis tendremos un Congreso de laicos: La hora del laicado; los miembros de grupos y movimientos apostólicos tienen una cita importante; asimismo la tienen aquellos cristianos que quieren pensar, rezar, trabajar y poner nombre a la actual situación de quienes conformamos mayoritariamente la Iglesia: los fieles laicos.
Cristiano laico, vive tu identidad con entusiasmo, sólo desde ahí es posible la corresponsabilidad.
Se trata de una jornada de trabajo, el sábado siete de junio de 9 de la mañana a 7 de la tarde. Será en el Seminario Diocesano.
Hasta aquí, quienes han podido y querido han trabajado algún tema de preparación, estamos recibiendo una Encuesta referida a dicho evento, queda orar y encontrarnos con apertura de espíritu y respeto mutuo ese día. La dejación no es sana, el compromiso nos invita a descubrir cómo la hora del laicado no es una hora de confrontación con otras realidades eclesiales, sino un descubrimiento y compromiso desde la identidad y misión laical: sacerdotes, profetas y reyes, desde un servicio a Cristo en su Iglesia y en el mundo.
(Consulta el programa de la jornada, haciendo clic aquí: CONGRESO DE LAICOS)
María José García Cabrera
Delegada episcopal de Apostolado Seglar