Cuando el mes de abril toca a su fin, y a escasas seis semanas del inicio del Mundial de Fútbol de Brasil, dirigimos el
objetivo de nuestra campaña “Un mundo nuevo, proyecto común”, a una de las realidades más acuciantes del país sudamericano: las favelas. Barrios marginales en los que imperaran la violencia y el narcotráfico, y donde hemos comprobado que la educación es la mejor arma para acabar con estas lacras.
En un país de 190 millones de habitantes (según el censo de 2010), 11,4 millones viven en favelas . Según el “Informe sobre Desarrollo Humano 2013”, que elabora el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Brasil ocupa el puesto 85 de los 186 países analizados. El indudable progreso económico que está experimentando el país, todavía no se ha visto reflejado en un alto porcentaje de la población que sigue viviendo en situaciones de pobreza extrema.