Lleva siete años al frente de la Parroquia de El Salvador y si de crío le hubiesen preguntado qué quería ser de mayor, hubiese dicho matemático, todo menos sacerdote “resulta curioso, hice la Primera Comunión con 7 años, fui a misa a la semana siguiente y después ya no volví a aparecer”, me confiesa entre risas.

Los siguientes 7 años José Francisco Concepción Checa los pasó jugando en su calle de Maldonado al fútbol, o, dándose un baño en la playa “después de este tiempo, recuerda, volví a la Iglesia porque quería hacer la Confirmación y claro el sacerdote me dijo que no porque no estaba preparado. Creo que le dije de todo, entre ello, varios improperios”.

Y con este bagaje, parecería que Checa no estaba llamado para ser sacerdote; sin embargo Dios escribe en renglones torcidos. 

Leer entrevista en Canariasactual