
Los próximos días 10 y 11 de junio celebramos Jornada pro Orantibus. En ambos días, se entregarán los cuadros con la advocación de la imagen de la Virgen Desatanudos a los distintos monasterios de clausura de la diócesis.
El día 10 coincidiendo con la celebración de entrega de los símbolos de la misión en el Paso, se realizará la entrega al Monasterio del Císter.
El día 11, domingo, en la misa de 12 de la catedral, será la entrega a los cuatro Monasterios de Tenerife. A la misa acudirán a recogerlo los responsables de cada convento de clausura.
Los autores de cada cuadro serán quienes expliquen su obra y la donen a cada monasterio.
Ambas misas estarán presididas por el obispo.
Se trata de poner de relieve el papel de la oración y de los monasterios en la misión diocesana.
Igualmente, se visibiliza con este signo, la permanente necesidad de que toda la comunidad diocesana ore cotidianamente, a fin de que secundemos la voluntad de Dios y el aliento del Espíritu que nos está impulsando a vivir en salida misionera, dentro de una iglesia diocesana en estado permanente de misión.
Que María, modelo de discípula misionera, nos siga acompañando en esta travesía y nos pase junto a su hijo Jesucristo.
El vicario episcopal para la Vida Consagrada, José María Rastrojo, ha indicado en su carta con motivo de la Jornada pro Orantibus que se trata de un día propicio para “sumergirnos” en el misterio de la Santísima Trinidad y contemplarlo desde el interior. No nos cabe en la cabeza. No olvidemos que estamos “bautizados” (sumergidos) en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Esa es la fuente de nuestra vida y nuestra misión”, señala Rastrojo en su misiva.
Por otro lado, el vicario episcopal para la Vida Consagrada ha hecho hincapié en que “agradezcamos la vida de los monjes y monjas, que se consagran enteramente a Dios por la oración, el trabajo y el silencio. La Iglesia nos invita a orar por esta vocación tan especial y necesaria, despertando el interés vocacional por la vida consagrada contemplativa”.