Jesús Calero, misionero javeriano. «Les pido que no se olviden de nuestros hermanos del continente africano»

El misionero javeriano Jesús Manuel Calero Perera se encuentra estos días en La Palma para disfrutar de un tiempo de descanso junto a su familia de El Paso. Calero, destinado en El Chad desde 2008, hacía tres años que no regresaba a su tierra natal. “Lo que más me ha impresionado al llegar a la isla ha sido ver los efectos del volcán. Aprovecho este espacio para dar mucho ánimo a la gente que, de una manera u otra, se ha visto afectada por este fenómeno de la naturaleza”.

Calero estará en La Palma hasta el 18 de junio. Posteriormente, partirá a Roma para seguir con sus estudios de árabe e Islam.  Asimismo, en el mes de diciembre espera pasar las navidades en La Palma y luego regresar a El Chad.

Según expresó este palmero, en el referido país del norte de África, últimamente se han intensificado los episodios de violencia. “En abril del año pasado hubo una rebelión y mataron al presidente, Idriss Déby, que llevaba 30 años en el poder. Su hijo está ahora como jefe de la República y se ha formado un consejo militar de transición”. Calero añadió que su deseo es que haya elecciones próximamente. “Lo que se está viviendo en el país es una represión muy fuerte. También, a finales del mes de mayo hubo muchas situaciones de conflicto en la frontera con Libia, en la zona de las minas. Más de 500 personas perdieron la vida. Además, sigue habiendo muchos problemas entre los agricultores y la gente que trabaja la tierra. Problemas en los que suele haber algún muerto”.

Por si fuera poco, el contexto socioeconómico mundial no ayuda a que la situación mejore. “La subida de los precios también nos afecta en África. Esto supone que la pobreza sea aún más severa. Además, últimamente hay muchas manifestaciones contra la presencia del contingente militar francés en El Chad. La parte de la República del Estado que no permite esas manifestaciones toma medidas muy duras y represoras”.

Como Iglesia, el desafío es el de continuar sirviendo en medio de la inestabilidad social, política y económica. “Donde yo trabajo, los cristianos somos minoría. No llegamos ni siquiera a un 1%.  En ocasiones, la convivencia con los musulmanes, que son mayoría, no es fácil”.

Calero también ha pasado un tiempo en la capital de Mali.  “Este último mes de mayo lo he pasado en Bamako, enseñando en la universidad católica. Allí también pude comprobar que existe mucha inestabilidad. Además del yihadismo, hace poco sufrieron un golpe de estado, con lo que la situación es muy convulsa”.

Toda esta difícil realidad que vive el continente africano corre el riesgo, según recuerda Calero, de ser ignorada en Europa debido a la crisis mundial. “Es cierto que Europa y, en concreto, nuestra tierra canaria, está sufriendo las consecuencias de una crisis mundial, pero hay un abismo entre las diferencias sociales de un continente y el otro. Les pido que no se olviden de África, de los más pobres, de nuestros hermanos del otro lado del charco. Allí la situación sigue siendo mucho peor”.

Para finalizar, Calero quiso enviar un mensaje a todos los diocesanos.  “Les pido que recen por mí. Yo seguiré rezando por vosotros y por esta tierra canaria que no olvido”.

2022-06-06T07:14:29+00:00