Un año más la diócesis organizó la Marcha Diocesana a Candelaria orando por la paz. Como en la pasada edición la concentración se realizó en Caletillas, donde los participantes se congregaron para ir escuchando fragmentos del mensaje del Papa para el día de la paz centrado, en esta ocasión, en la cuestión de la esclavitud, y rezando el Rosario.

Ya en la Basílica de la Patrona, el obispo presidió la Eucaristía en la que glosó la llamada del Obispo de Roma a abandonar la globalización de la indiferencia para implicarse, lo cual supone preocuparse y ocuparse. Siguiendo las indicaciones del Papa, Álvarez recordó la importancia de la oración y de tener gestos concretos en favor de la paz y la erradicación de la justicia.