Este pasado 26 de febrero partió a la Casa del Padre la Madre Luz, religiosa de La Asunción en el Barrio de la Alegría, en Santa Cruz de Tenerife.
Compartimos la reseña extraída del Facebook del Centro La Aunción. Barrio La Alegría, escrita por Fali Moreno:
Hoy, es uno de esos días en el que el corazón se encoje de tristeza, y al mismo tiempo, resuena en el interior: “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”.
Sí, el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres. Siento la alegría de haber conocido a una gran mujer. La Madre Luz era de esas mujeres de Pascua, que tras el encuentro con el Señor, salió con prisa al encuentro de los hermanos y así anunciar al Dios de la vida, el mismo Dios que hoy la acoge en el cielo.
Muchos son los recuerdos que guardo de ella, su especial sentido del humor, su alegría, su entusiasmo y su forma de acoger en su clase de costura. Un taller que se convertía en lugar de encuentro para muchos que querían hablar o ser escuchados.
En el taller de costura se “entretejían vidas”, la pasión misionera de la Madre Luz era el motor para mucha gente, que desde el Barrio La Alegría se convertían en especiales misioneros y misioneras, en un coser y cantar y en un darse a los demás. En muchas ocasiones escuché a las costureras decir “este taller me da la vida”.
Gracias Luz, por ser testigo de la alegría de Dios en nuestro barrio. Gracias por hacernos misioneros, gracias por tu sentido del humor, por sacarnos una sonrisa, por divertirnos con tus ocurrencias, bailes y disfraces que llenaban de alegría los encuentros.
Hoy puedo decir, que la Madre Luz, estará siempre presente en mi vida, y que cuando la recuerde lo haré con una gran sonrisa, al recordar las mil y una aventuras que juntos hemos vivido.
En días como hoy, me alegra saber que algún día nos encontraremos en la casa de Padre, y allí durante toda la eternidad, juntos podremos contemplar el rostro de Dios, que tú distes a conocer en esta tierra.
“Dichosos los que habitan en tu casa,
Gozando de tu amor ya para siempre.
Dichosos los que viven en la esperanza
De llegar a tu casa para verte”
Salmo 84
Fali Moreno