Con la celebración de la eucaristía presidida por el pro-vicario general, Víctor Álvarez, finalizaban las Jornadas de Comienzo de curso y la apertura de la Escuela de Evangelizadores S. José de Anchieta.

La mañana había comenzado con la oración guiada por el obipso Nivariense. Bernardo Álvarez centró su reflexión, a raíz de la lectura del encuentro de Jesús con la Samaritana, en la importancia primordial del testimonio, así como en la necesidad de un anuncio explícito, y lo decisivo del contacto personal de cara a la evangelización.

El ponente de las jornadas, Javier Igea, disertó en dos intervenciones sobre las actitudes de los evangelizadores, algunos temas candentes y las inquietudes para el diálogo con las personas.

Tanto Igea como Antonio Pérez participaron al final de la sesión de la mañana en un coloquio con los participantes sobre algunas cuestiones abordadas, así como la Misión diocesana.

Después del almuerzo hubo tiempo para un trabajo por arciprestazgos que fue introducido por el diácono permanente y miembro de la Comisión de la Misión, Víctor González. El mismo focalizó la importancia de la parroquia en este momento de implementación del vigente Plan Patoral, a partir de la imagen de un supuesto «restaurante nivariense» y su menú. Eduardo Rodríguez acompañó el trabajo de grupos que desembocó en la eucaristía con la que se clausuraron las jornadas.

El propio delegado para la Nueva Evangelización recordó algunas iniciativas en marcha para las próximas fechas. Dos jornadas intensas, por tanto, para comenzar el curso guiados por el Espíritu y poder así acompañar y fructificar.