Concluyeron las obras de restauración del Retablo de Nuestra Señora de la Soledad, ubicado en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán de La Laguna. La intervención fue realizada por el restaurador Marcos Hernández Moreno.
Gracias a esta inversión, se ha logrado recuperar la policromía ocre original del retablo, eliminando añadidos posteriores y devolviendo unidad y coherencia al conjunto. Los análisis estratigráficos e históricos confirmaron que el retablo —de estilo barroco, con dos cuerpos y tres calles— fue concebido originalmente con una capa de preparación blanca sobre la que se aplicó un tono ocre, empleado como sustituto económico del dorado en épocas de penuria, probablemente posteriores a la desamortización de Mendizábal.
El proyecto también abordó el tratamiento del frontal del altar, donde se hallaron motivos marmoleados y un Sagrado Corazón. A recomendación del equipo asesor de la Universidad de La Laguna (ULL), se optó por una solución reversible que mantiene la lectura unitaria del conjunto sin perder el testimonio de los elementos originales.
El presupuesto de esta actuación fue financiado por el Cabildo Insular de Tenerife y la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, dentro del Programa de Restauración de Bienes Muebles (2025) de Titularidad Eclesiástica de la isla de Tenerife. El coste total ascendió a 56.924,00 €, de los cuales el Cabildo subvencionó 43.624,00 €, y el resto fue aportado por la Iglesia de Santo Domingo.
Asimismo, finalizaron los trabajos de restauración del cuadro La Santa Cena, ubicado en la Catedral de San Cristóbal de La Laguna. Se trata de una pintura al óleo sobre lienzo del siglo XVIII, obra de Juan de Miranda, que representa el momento de la Última Cena y destaca por su cuidada composición y el tratamiento expresivo de las figuras.
La intervención fue realizada por la conservadora y restauradora de bienes culturales Verónica González Pérez, e incluyó labores de limpieza de la superficie pictórica, consolidación del soporte y reintegración cromática, permitiendo recuperar la correcta lectura estética y cromática de la obra, así como mejorar sus condiciones de conservación.
Esta actuación se enmarca igualmente dentro del Programa de Restauración de Bienes Muebles (2025) de Titularidad Eclesiástica de la isla de Tenerife y contó con un presupuesto total de 8.677,70 €, de los cuales el Cabildo Insular de Tenerife aportó 6.942,16 €, siendo el resto financiado por la Catedral de San Cristóbal de La Laguna.