El colegio Las Dominicas La Laguna celebró recientemente su Feria de la Solidaridad. Los fondos recaudados serán destinados al proyecto promovido por Proysanjo y Manos Unidas en el barrio de Adobo-Etetak, en las afueras de Yaoundé, en Camerún. En este lugar, la congregación de las Dominicas Misioneras de la Sagrada Familia tiene la Escuela Infantil “Nuestra Señora del Rosario”.
La aportación recaudada irá destinada al desarrollo de talleres formativos y al acondicionamiento del patio y de un muro del colegio. Asimismo, se habilitará un huerto escolar que ayudará a desarrollar el cultivo de plantas autóctonas.
El barrio de Abobo-Etetak está úbicado al sur de Yaoundé, capital de Camerún, a 8 km del centro de la misma. Situado entre colinas, su accidentada geografía hace que esté bastante incomunicado con el resto de la capital. Es de destacar el hacinamiento y desorden, debido a la falta de plan de urbanismo e infraestructura.
El barrio cuenta aproximadamente con unos 20.000 habitantes, de origen muy diverso, por lo que hay gran variedad de etnias: ewondo, eton, bamileké, bassa, banen, yambassa, bamoun… cada una con su cultura, lengua y creencias tradicionales. Esto hace que la comunicación y el diálogo no siempre sean fáciles. El francés y el inglés son los idiomas oficiales pero entre ellos utilizan frecuentemente su lengua maternal, sobre todo los adultos.
Gran parte de las familias están sumergidas en la miseria. Las mujeres, por la subsistencia familiar, salen del barrio en la mañana a vender (tomates, cebollas, frutas…) por las calles del centro de la ciudad y regresan bien caída la tarde.
La mayor parte de la población son niños y jóvenes, muchos de ellos sin posibilidades de escolarización. La educación es un reto. Por eso, hace 10 años la Congregación de DMSF, con la ayuda de mucha buena gente de nuestros colegios, familiares, amigos y anónimos construyó una escuela maternal como espacio educativo, misión a cargo de la comunidad inserta en el barrio.
Los niveles en la maternal son de 3 a 5 años, por lo que la escuela fue construida con tres clases, más los espacios imprescindibles para su funcionamiento. Debido a que la demanda es muy numerosa, hay unos 70 alumnos/as por aula, situación que hace difícil una enseñanza de cierta calidad.
Estudiando las diferentes posibilidades, desde la realidad, se ha visto necesario AMPLIAR LA MATERNAL, duplicar los niveles y espacios, de manera que la media por aula sea de 35 a 40 niños/as.
Las familias del alumnado de la maternal contribuirán, según sus posibilidades, a la ampliación de la escuela, de modo que con su aportación, bien sea económica o prestando algún servicio a la construcción, sientan que la Escuela es obra de todos.