La Pascua del Enfermo, que tendrá lugar como todos los años el VI domingo de Pascua que este año coincide con
el día 25 de mayo, tiene por lema:“Fe y caridad: también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos”.
El mismo se convierte en una llamada a salir de nosotros mismos, a entregar nuestra vida y nuestros esfuerzos por los hermanos. En la línea del Papa Francisco que nos hacía, en esta Cuaresma, una llamada a la responsabilidad hacia los hermanos que sufren: «A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas». (Mensaje para la Cuaresma 2014).
Las diócesis se acercan tradicionalmente en este domingo, en el seno de sus comunidades parroquiales, al mundo de los enfermos, sus familias y los profesionales sanitarios, así como mostrando el rostro de Cristo curando y acompañando a los enfermos.