Esta situación nos aleja físicamente, pero ha sido la oportunidad perfecta para acercarnos entre nosotros

Somos unos catequistas que, como tantos otros, estamos respondiendo al reto que la actual situación nos plantea. Hemos escogido como lema ‘Seguimos conectados’ porque esta situación nos aleja físicamente, pero ha sido la oportunidad perfecta para acercarnos entre nosotros.

En la sencillez de una videollamada, en pijama o con ropa cómoda, pues ya lo fundamental no es la apariencia, sino la necesidad de sentirnos escuchados; con nuestro hogar de fondo, donde nos mostramos sencillamente como uno es. Esto, nos ha ayudado a vivir la fe de una forma más cercana a nuestra esencia, a comprender que no somos Cristianos cuando vamos a misa o a alguna acción puntual, sino que en mi vida (y todo lo que en ella se sostiene) ya va implícito el sentirme y el ser cristiano.

Comenzamos con una videollamada para, simplemente, compartir un rato de desconexión y pasamos de tener las reuniones quincenales a tenerlas semanalmente. En ellas hemos elaborado un vídeo tranquilizador y de ánimo ante esta situación de confinamiento; hemos analizado en qué punto estaba nuestra vida justo en el momento en que todos nuestros planes y rutinas cambiaron; hemos utilizado canciones que nos ayudaran a la introspección para descubrir cuáles han sido nuestras faltas y, reconociéndonos frágiles, recurrir de nuevo a Él.

A pesar de que es una situación difícil, hay una frase que está muy presente desde los inicios de este grupo: ‘con Dios, no existen las casualidades, sino las causalidades‘. Así que confiando en su plan (aunque en ocasiones no lo comprendamos en plenitud) hemos optado por sacar todo lo positivo que esta situación nos ha enseñado.

De este modo llegamos hasta el pasado Domingo de Ramos, donde hemos confeccionado nuestros palmitos con lo que teníamos al alcance, pues no queríamos dejar pasar esta oportunidad propicia para recibir a Jesús en nuestras casas, nuestra vida y nuestro corazón.

Estamos ante una oportunidad para vivir la Semana Mayor en un clima de aislamiento y diálogo interior constante, sin que el ajetreo del día a día nos haga apartar la mirada de Jesús.

2020-04-07T17:15:53+00:00