Bajo el lema: «una Palabra que compromete», se desarrolla este sábado en el seminario. Participan agentes de pastoral de todas las delegaciones encuadradas en la pastoral socio-caritativa
El obispo nivariense presidió la Eucaristía. Los participantes trabajaron en un manifiesto, Además, el sacerdote José Francisco Concepción Checa desarrolló una reflexión sobre la parábola del Buen Samaritano con el título: «De la periferia al centro. Repensando el servicio a los empobrecidos a la luz de la Palabra».
Esta parábola aborda una cuestión esencial en el contexto de la pregunta sobre el mandamiento principal dado por Jesús. En ella hay un marco especial para entender: Ver lo que antes no se había podido ver, como precedente; y la verdadera motivación del hacer, como continuación (pasaje de Marta y María). Un texto – subrayó- que concluye con un envío.
Checa desarrolló en su exposición los lugares a los que hace mención la parábola: Jerusalén, Samaria. Un camino de los centros las periferias. Solo un centro, pero varias perifierias.
En segundo lugar se detuvo en los personajes del texto: Un hombre, cualquier persona alcanzada por el dolor de la injusticia y la agresión, los salteadores, el sacerdote y el levita, el samaritano y, un personaje más escondido, el posadero. Jesús- dijo viene de la ultra periferia, se «baja de la cabalgadura de Dios», se encarnó, padeció.
No hay oposición entre celebración y caridad, «el hincapié del texto no recae entre elegir entre Dios y los hombres, ni sobre un acontecimiento puntual. Va más allá, se refiere al modo habitual de vivir, al modo de entender la vida»- señaló-
Desde este realidad abordó la última parte de su disertación centrada en la misión entendida como ser continuadores del cuidado de Dios, siendo posaderos, prolongadores del gesto inicial de Dios en su creación, encarnación, pasión. «La misión nace teológicamente de la palabra del envío: «Tú cuida de él»- subrayó el ponente.
Como conclusión José Checa invitó a redefinir los protagonismos,nuestra indispensabilidad, aceptar la pluralidad de posadas en el corazón de Dios, siendo conscientes de que estamos antes un mandamiento principal hecho vida que expresa la verdad de nuestra fe, de la oración, de la celebración; que se alimenta en el «escoger la mejor parte», y que tiene una promesa de que eso acabará bien: «no se la quitarán». concluyó.