En la rotonda de Taco se dio acogida a la imagen de la Virgen de Candelaria y a los peregrinos que desde Candelaria se han ido sumando. Un gran número de

personas esperaban a la morenita. Allí se repartió la imagen de una candela signo de la luz. María nos da sin cesar a Cristo, y ese cirio es signo de su Hijo y de la presencia del cristiano en el mundo. Se le pide de forma especial por los mayores y sus dificultades, por las familias, por los jóvenes y a los niños. El vicario de La Laguna, Juan Antonio Guedes, se dirigió a la Virgen en nombre del arciprestazgo. La piropeó llamándola madre, la cual no se fija en lo que nos diferencia (razas, lenguas, religión, problemas), sino que se fija en que todos somos hijos. Le abre las puertas de los corazones de los laguneros, donde será acogida, donde no será desahuciada. Le pide seguir caminando con ella hacia Jesús y que si nos vamos al lado oscuro, que nos rescate. Terminado este saludo, José Alberto Díaz, alcalde del municipio, quien le da la bienvenida también. Recordó que la primera vez que la Virgen de Candelaria pisó La Laguna fue en 1555, y resaltaba la alegría que se respiraba en la acogida. Pedía a la Virgen salud y sabiduría para trabajar y ayudar a todos. Para terminar, se introduce la vela de la misión, la cual, a partir de entonces, acompañará a la peregrinación.