Este juego sencillo nos servirá para cuando queramos romper el hielo al comenzar la catequesis, una convivencia… Es sencillo, de poco materiales necesarios y de diversión asegurada. Se podrá repetir las veces que quieran, pues los participantes siempre querrán remontar a su oponente.
Desarrollar la integración. Se le puede dar una lectura de solidaridad, esfuerzo, sacrificio, cooperación y la amistad en el grupo.
Material Necesario: Dos balones u objeto que se pueda pasar de uno a otro. Cuanto más pequeño, se aumenta la dificultad.
Desarrollo:
Formar dos grupos en fila (colocarlos frente a frente).
- Todos los participantes deberán estirar las piernas y tener los pies juntos, sin tocar el suelo. El balón se colocará en los pies del primer integrante del grupo de los extremos.
- El animador dará la orden de comenzar y el balón será trasladado de los pies del participante a los pies de su compañero de lado, y así sucesivamente.
- Si el balón cae al suelo, se volverá a iniciar el juego (otra vez se colocará en los pies del primer participante).
- El primer grupo que haya logrado poner la papa en los pies del último participante será el ganador.