León XIV ha publicado un videomensaje para impulsar la celebración del Domingo Mundial de las Misiones (Domund), que tendrá lugar el 18 de octubre. En él, el Papa recuerda el centenario de esta cita anual misionera y cómo la misma impulsó su propia vocación como misionero de la Orden de San Agustín. Agradece a todas las personas que colaboran año a año con el Domund, e invita a vivir el lema propuesto por él ‘Uno en Cristo Unidos en la misión’.

A once días de que se celebre la Jornada Mundial de las Misiones (Domund), el Papa ha enviado un vídeomensaje en el que da gracias a Dios «por los frutos abundantes que ha derramado sobre la Iglesia» desde que su predecesor Pío XI lo instituyera hace ahora cien años. «Él expresó su deseo de que ello incentivara en cada diócesis y parroquia una comprensión más profunda de la gran importancia de la tarea misionera, una oración ferviente por la labor de evangelización, el impulso de la vocación misionera y el apoyo al trabajo de las Obras Misionales Pontificias».

El Papa reconoce que el objetivo que buscaba Pío XI al instaurar el Domund, ha tenido frutos en su propia vida. Por un lado, recuerda que «las oraciones ofrecidas al Señor de la mies ayudaron a preparar mi corazón para escuchar la llamada de Jesús para seguirlo como misionero agustino». Y por otro, agradece las colaboraciones económicas y las oraciones «que sostuvieron mi labor misionera en Perú, así como la de incontables personas en todo el mundo».

El Papa explica el lema que ha propuesto para este año, ‘Uno en Cristo, unidos en la misión’. «Nuestro Señor nos llama a colaborar como una sola familia, con la asistencia del Espíritu Santo, para llevar a todos, en todas partes, a una comunión de fe en Cristo», explica. León XIV invita a todos los cristianos a unirse a la celebración del Domund, ya que cada uno tiene un «papel único en la contribución a la obra salvífica de Jesús». «Sus oraciones y su apoyo concreto serán de gran ayuda para llevar el Evangelio del amor de Dios a todos, especialmente a los más pobres y necesitados».

Por último, agradece a todos los que año a año han colaborado con el Domund. «Al celebrar este centenario, les agradezco todo lo que están haciendo para continuar con el legado del Domingo Mundial de las Misiones, y para apoyar generosamente la misión evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo».

Un legado que ha hecho que, en los territorios de misión, a quienes van dirigidas las ayudas del Domund, la Iglesia haya crecido espectacularmente, según los datos ofrecidos por OMP en la web especial del centenario. En cien años se ha pasado de 9,6 millones a 346 millones de católicos, de 627 parroquias en 1925 a 41.056 a día de hoy. Todo ello gracias a la labor y entrega del clero y los fieles locales, de cientos de misioneros que partieron para entregar sus vidas, y a la oración, el ofrecimiento y la generosidad de tantos y tantos católicos del mundo durante este siglo.

Las palabras del Papa

«Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Al celebrar el Domingo Mundial de las Misiones, damos gracias a Dios por los frutos abundantes que ha derramado sobre la Iglesia desde que mi predecesor, el Papa Pío XI, estableciera esta celebración anual hace 100 años. Él expresó su deseo de que ello incentivara, en cada diócesis y parroquia, una comprensión más profunda de la gran importancia de la tarea misionera, una oración ferviente por la labor de evangelización, el impulso de la vocación misionera y el apoyo al trabajo de las Obras Misionales Pontificias.

En efecto, la consecución del objetivo de Pío XI ha dado frutos en mi propia vida. Recordando mi juventud, puedo contemplar cómo, misteriosamente, las oraciones ofrecidas al Señor de la mies ayudaron a preparar mi corazón para escuchar el llamado de Jesús a seguirlo como misionero agustino. Además, las oraciones y contribuciones de los fieles alentaron y sostuvieron mi labor misionera en Perú, así como la de innumerables personas en todo el mundo. Por esta razón, quisiera expresar mi sentida gratitud a todos los que han apoyado el Domingo Mundial de las Misiones (Domund) a lo largo de los años.

En este año del centenario, el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, nos invita a reflexionar sobre la tarea fundamental de fomentar la unidad de la Iglesia en el seguimiento de Cristo, especialmente con nuestra propia obligación y responsabilidad de difundir el mensaje salvífico del Evangelio a todas las gentes.

Efectivamente, mediante el bautismo, cada uno de nosotros se convierte en miembro del Cuerpo de Cristo y adquiere un papel único en la contribución a la obra salvífica de Jesús. Nuestro Señor nos llama a colaborar como una sola familia, con la asistencia del Espíritu Santo, para llevar a todos —en todas partes— a una comunión de fe en Cristo.

Es por ello que reitero la invitación especial que hice en el Mensaje para el Domingo Mundial de las Misiones: «comprometámonos todos a contribuir, cada uno según su vocación y los dones recibidos, a la gran misión evangelizadora, que es siempre obra del amor. Sus oraciones y su apoyo concreto, […] serán de gran ayuda para llevar el Evangelio del amor de Dios a todos, especialmente a los más pobres y necesitados» (Mensaje para la 100.ª Jornada Mundial de las Misiones, 25 enero 2026).

Por último, al celebrar este centenario, les agradezco todo lo que están haciendo para continuar con el legado del Domingo Mundial de las Misiones y para apoyar generosamente la misión evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo.

Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén».