Este sábado, previo al domingo del adviento, el obispo presidió en la Catedral el tradicional retiro que precede al inicio de los tiempos fuerte del año litúrgico. Bernardo Álvarez invitó a orar, vivenciar y practicar la misericordia cuando estamos a punto de iniciar el Jubileo Extraordinario convocado por el papa Francisco.

El prelado realizó su reflexión en dos partes. En la primera puso el foco en la misericordia que Dios ha tenido con cada uno y con la humanidad entera. En la entrañable misericordia de Dios, en la ternura manifestada en Jesucristo, etc.

Mientras, en la segunda invitó a «ser misericordioso», desarrollando algunas de sus dimensiones, a saber : Dimensión creativa, misionera, gratuita, fuerte, paciente, entrañable y misericordiosa.  Finalmente, Bernardo Álvarez desgranó las obras espirituales y corporales, invitando a practicarlas.