Un estudio científico demuestra que la alimentación y consumos del padre influyen de modo crucial en las características de los espermatozoides que darán lugar a la concepción.
Por Nersas Ferrera
Al margen de las enfermedades hereditarias u otros procesos patológicos que puedan afectar en el desarrollo del ser humano en su etapa prenatal, habitualmente el correcto crecimiento durante la gestación se achaca al apropiado estilo de vida saludable de la madre, ya que desde un punto de vista fisiológico, el padre tan solo ha puesto un espermatozoide. Sin embargo, un estudio de varios investigadores de la Universidad McGill de Montreal (Canadá) encabezado por Sarah Kimmins demuestra que regiones de los espermatozoides, responsables de información hereditaria, son sensibles a la carencia de folato (Vitamina B9) en la alimentación del padre, según se muestra en el estudio publicado en Nature, link aquí (en Inglés)
La vitamina B9 habitualmente se suele administrar a las embarazadas en buenas cantidades de ácido fólico para evitar abortos y deformaciones en el gestante. Sin embargo la carencia de folato no solamente supone riesgo después de la fecundación, sino que el epigenoma del esperma, que incluye información hereditaria como la metilación de las moléculas del ADN, es afectado por esta carencia en el organismo del padre.
El experimento ha sido realizado con ratones en laboratorio, en los que a los ratones padre se les administró una dieta con carencia de folato que alteró los niveles de metilación del ADN en la espermatogénesis con consecuencias para el epigenoma del esperma, afectando a los resultados del embarazo con un aumento de casi el 30% en los defectos de nacimiento. Además el epigenoma es de por sí sensible a ser afectado por causas ambientales, por eso es afectado por muchas enfermedades crónicas como el cáncer o la diabetes. De este modo los resultados van desde ligeras deformaciones cráneo-faciales y de columna hasta anormalidades esqueléticas muy severas.
Así, una dieta marcada por el exceso de grasas, comidas rápidas, carencia de frutas y verduras, el sobrepeso, lo que se fuma o bebe, etc… queda en la memoria de los espermatozoides y puede afectar a la descendencia tanto en el inicio de su formación como a largo plazo.
