Cerca de una treintena de sacerdotes ordenados en los últimos díez años se encuentran de convivencia, hasta el próximo 1 de marzo, en El Sauzal. Se trata de un encuentro dirigido por el obispo Bernardo Álvarez y el vicario general, Antonio Pérez.
El objetivo del mismo es que los sacerdotes tengan una fuerte y gozosa experiencia de Cristo y de su llamada y reaviven el carisma recibido asumiendo como un don la vivencia de estar con Él. Todo en un clima de fraternidad y teniendo muy presente la Misión diocesana.
Así pues, oración, comunión y misión constituyen los ejes de esta convivencia. ”Discípulos y apóstoles” se enmarca en el contexto de la formación permanente integral -humana, espiritual, intelectual y pastoral- de los presbíteros diocesanos.


