El obispo recordó, citando al Papa, la alegría de ser sacerdotes y la belleza de la fraternidad.

Este lunes día 23 se ha celebrado el Jubileo de los sacerdotes en la Catedral. La jornada se inició a las 9.30 en el templo lagunero de La Concepción donde hubo oración, celebración comunitaria de la penitencia y una breve reflexión. Posteriormente, los participantes se trasladaron a la Catedral para a media mañana celebrar la Eucaristía presidida por el Obispo.

Según Pablo Álvarez, delegado para el Clero, junto a esta jornada, se une la del próximo 27, día del Sagrado Corazón de Jesús, en la que el Santo Padre ha pedido orar por la santificación de los sacerdotes.

El obispo nivariense comenzó su homilía apuntando que el hecho de peregrinar celebrando el Año Jubilar “nos ayuda a replantear nuestro propio ministerio”.

Álvarez tras hacer una breve referencia a las lecturas de la Palabra de Dios del día, leyó el discurso que el Santo Padre dirigió recientemente a los sacerdotes en la catedral de Cassano, en Calabria. Una intervención centrada en dos puntos: La alegría de ser sacerdotes y la belleza de la fraternidad. Resaltó la alegría de haber sido llamado por el Señor para llevar su Palabra y su Perdón. Enfatizó que no es fácil mantenerse delante del Señor por todos los factores que nos atan, por eso insistió en lo bueno que es la oración, el silencio y el reflexionar sobre si como sacerdotes se hace bien el trabajo. 

Por otro lado, destacando la belleza de la fraternidad, el Papa Francisco hizo hincapié en el hecho de “ser sacerdotes juntos, de seguir al Señor no solos, juntos, a pesar de la gran variedad de los dones y de las personalidades”, es más, insistió “justamente esto enriquece el presbiterio, esta variedad de orígenes, de edades, de talentos… Es todo vivido en la comunión, en la fraternidad”. El Papa reconoció que no es fácil esto ni siquiera inmediato, porque a veces los sacerdotes también se dejan llevar por la cultura del ‘yo’, del individualismo pastoral. La solución que da el Papa ante esto es “la elección”. “La comunión, pide ser vivida buscando formas concretas, adaptadas a los tiempos y a la realidad del territorio, pero siempre en perspectiva apostólica, con estilo misionero, con fraternidad y la sencillez de vida”. Finalmente el mensaje del Papa anima a los sacerdotes a seguir con su trabajo “con las familias y para las familias”.

Con esta referencia a las palabras del Papa, concluyó su homilía el prelado nivariense.