Celebración del Descendimiento y Besapié de la imagen del Santísimo Cristo de La Laguna

En la mañana de este lunes 9 de septiembre, han dado comienzo los actos religiosos con motivo de las Fiestas en honor al Santísimo Cristo de La Laguna. El obispo nivariense, Bernardo Álvarez, presidió la Eucaristía en el Real Santuario lagunero en la que se impusieron las medallas a cuatro nuevos esclavos. Entre ellos, al sacerdote y delegado de Patrimonio, Miguel Ángel Navarro. Asimismo, terminada la Misa, tuvo lugar la ceremonia de descendimiento de la venerada imagen del Cristo, seguida del tradicional besapié.

La celebración contó con la presencia del rector del Santuario, Daniel Padilla; del arcipreste de La LAguna, Jesús Manuel Gil, del alcalde de la ciudad de Aguere, Luis Yeray Gutiérrez; del esclavo mayor, Francisco José Doblas, y del presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de La Laguna, Miguel Ángel Martín.

El prelado nivariense comenzó su homilía recordando que cuando la sagrada imagen fue restaurada, se percibió, claramente, la erosión que tiene en los dedos de los pies y en el costado. Un detalle que en el proceso de limpieza y mejora, se quiso mantener. “Se dejó como estaba porque es una característica que nos habla del testimonio de fe de cinco siglos. Es una prueba de la devoción del pueblo de Dios a esta imagen del Santísimo Cristo de La Laguna. Ese desgaste que tienen la llaga del costado y los pies, es el desgaste de nuestros labios al besar la imagen. Es todo un gesto de gratitud al Señor, pues por él nos ha venido la salvación”, indicó monseñor Álvarez.

El obispo continuó su intervención haciendo referencia a la carta que ha escrito con motivo de esta festividad y que lleva por título: “Que Cristo habite por la fe en vuestros corazones”. Una de las ideas que destacó el prelado nivariense extraída de esta misiva fue que todas las ofrendas que le dedicamos los cristianos a esta imagen del Cristo, tienen que ir acompañadas de una profunda fidelidad y obediencia a Dios. “A veces, podemos entender que la religión es la celebración de estos actos hermosos que realizamos. Adornar la imagen con flores, venerarla, sacarla en procesión…Y, sin duda, todo eso es una parte muy importante de la fe. Pero se quedaría en nada si no alimentamos, de verdad, nuestro interior para que Cristo habite en nosotros”.

En este sentido, el obispo hizo hincapié en aprovechar el manantial de agua viva que es Cristo. “Las celebraciones de la fe son como el regadío de las plantas. Algo indispensable para que crezcan y den frutos. Por eso, le pedimos al Señor que nos riegue con su gracia para que crezcamos, nos fortalezcamos y demos buenos frutos duraderos”. Al hilo de esta idea, el prelado recordó que los frutos que el Señor quiere que demos, son los de las buenas obras. La limosna, el acompañamiento a los que están solos, perdonar las ofensas, etc.

Por último, monseñor Álvarez invitó a los presentes a que no dejen pasar la oportunidad de encontrarse con Cristo vivo en las celebraciones previstas para estos días. “Esta tarde comienza la predicación del Quinario el obispo emérito de Albacete, Ciriaco Benavente. Alimentarnos de la Palabra de Dios es un nutriente que todos necesitamos. El dia grande del Cristo, luego la Octava…Todo eso es para nosotros, los cristianos. Las fiestas del Cristo de La Laguna son como un banquete que Cristo prepara para nosotros, para que festejemos el amor que Dios nos tiene. No lo desaprovechemos”.

Tras la homilía, se bendijeron e impusieron las medallas a los nuevos esclavos, Posteriormente, el obispo impartió la bendición final y se procedió al tan esperado momento del descendimiento del Cristo.

La celebración concluyó con el tradicional acto del besapié, momento en el que se empezaron a escuchar las salvas en honor a la venerada imagen.

La procesión del traslado del Cristo hasta a la Santa Iglesia Catedral tendrá lugar esta tarde, a las 18:30 horas. A continuación, comenzará el Solemne Quinario.

2019-09-11T11:21:49+00:00