Cáritas celebró en Los Realejos su Encuentro de Otoño

El sábado 24 de noviembre tuvo lugar Encuentro de Otoño de Cáritas Diocesana. La cita sirvió de marco para la celebración de la XII Asamblea Diocesana y la XXII Escuela de Formación Social. Bajo el lema “Compartiendo compromiso”, más de 300 personas participaron, en el colegio Pureza de María, Los Realejos, en esta iniciativa.

La jornada comenzó con la oración que presidió el obispo Nivariense. Bernardo Álvarez reflexionó sobre el texto del Buen Samaritano y profundizó con  los agentes de pastoral participantes sobre “el corazón que ve. La oscuridad se disipa poniendo luz”.

Guillermo Fernández, del equipo de estudios de Cáritas Española, fue el encargado de realizar la ponencia central del Encuentro. El título de la misma era: “la comunidad en acción: algunos principios guía entre el discernimiento y la acción”. Fernández subrayó la centralidad y transversalidad  del respeto a la dignidad de cada persona, desde la que es preciso avanzar hacia un  amor con competencia, para dedicar los mejores medios a los participantes en los servicios de esta organización, en pie de igualdad y  con acciones participativas.

En cuanto a los principios guía de una comunidad en acción, serían los cinco verbos presentes en la Exhortación” la alegría del evangelio” (EG 24) y que sirven también de fundamento al Plan Diocesano de Pastoral, a saber:  la Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan.

Desde estas bases, Guillermo Fernandez propuso algunos conceptos clave: El pensamiento estratégico,  el fomento de la vinculación, el diálogo, el protagonismo de los participantes y de las personas en general y el carácter social de la misión de Cáritas. A partir de ellos dedujo una serie de características que serían pertinentes para seguir avanzando en una comunidad en acción: el testimonio, la denuncia propositiva, la importancia de ser referencia, la vivencia y práctica de la gratuidad, la transparencia, el valor de la austeridad y la necesaria calidad que ha de tener lo que se programe e implemente.

A continuación, fueron presentados y aprobados, por la asamblea,  los informes de gestión y económico de los últimos tres años. También hubo tiempo para conocer algunos proyectos de Cáritas y compartir refrigerio elaborado por la  empresa de inserción , buscándome las habichuelas, que se dedica, entre otras acciones, a la agricultura ecológica.

Sin duda, un momento especialmente emotivo fue el reconocimiento a dos sacerdotes que han aportado mucho a esta entidad en los últimos años, Aurelio Feliciano y Rufino Pérez de Leceta, que fueron delegado y subdelegado diocesanos de Cáritas.

Un trabajo en grupos, sirvió para ir analizando los retos a los que se enfrenta la institución en los próximos años. En concreto, se abordaron las tres líneas de acción en las que se viene trabajando: volver la mirada a las parroquias, la transversalidad de los proyectos y la mirada de la dignidad en la cobertura de alimentos y ropa.

La celebración de la eucaristía en la tarde puso fin a una intensa jornada vivida en comunión para una mejor misión desde Cáritas Diocesana.

2018-11-26T08:13:20+00:00