Del 21 al 25 de agosto tuvo lugar un campamento en El Cedro con un grupo de jóvenes de La Gomera. El hilo conductual fue el recorrido de un mapa ficticio en donde, en un primer momento, se pasó por un lago. Éste pretendía transmitir simbólicamente el papel de la cooperación. En segundo lugar, se atravesó un desierto, despertando la importancia de la cooperación y la interioridad personal. Posteriormente, en este recorrido  metafórico, los jóvenes llegaron  hasta  una aldea, que quiso transmitir el valor del otro y de la comunidad. Por último, se alcanzó la montaña que simbolizaba el encuentro con Dios. Según indicaron los participantes en este campamento, ahora toca continuar el camino, con el compromiso de trasladar lo vivido a cada momento del día a día.