
El Pris ya tiene su nueva ermita. El pasado sábado, 12 de noviembre, el obispo nivariense inauguró y bendijo el nuevo templo en el que se venera a la Virgen del Carmen y que se ha edificado al lado del embarcadero.
El acto contó con la presencia del alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila; el vicenconsejero de Política Territorial del Gobierno de Canarias, Jesús Romero y el párroco Rufino Pérez, además de las concejalas del equipo de Gobierno de Tacoronte, Virginia Bacallado, Olga Sánchez y Esmeralda Estévez y de concejales de otros grupos políticos presentes en la Corporación. También asistieron el arquitecto del nuevo templo, Alejandro Beautell, representantes de la empresa constructora y numerosos fieles y vecinos del barrio.
La nueva ermita es fruto de la ilusión, trabajo, donaciones y apoyo de muchas personas de El Pris y del resto del municipio, desde hace años.
El acto comenzó con las explicaciones del arquitecto responsable del diseño de la ermita, Alejandro Beautell, que indicó que la Virgen del Carmen se ha situado al norte del círculo que conforma el edificio, como símbolo que guía a los marineros y que simboliza también el abrazo de la Madre. Finalizó su alocución con la entrega de las llaves del nuevo templo al obispo, que a su vez las entregó al párroco, que no ocultó su emoción por la apertura de este deseado templo.
El obispo Bernardo Álvarez destacó la belleza singular del nuevo templo y la importancia de que los fieles de El Pris tengan un espacio donde reunirse para rezar y encontrarse con Dios. Por su parte, el alcalde, Álvaro Dávila, recordó el apoyo que se ha prestado desde el Ayuntamiento y la sensibilidad mostrada por su equipo de Gobier
no para facilitar la construcción de la nueva ermita, a la que calificó de faro en una nueva etapa para el barrio donde, según anunció, se realizarán nuevas e importantes actuaciones.
Después de la apertura de las puertas, en la nueva ermita se celebró una solemne misa cantada por el coro de San Juan, concelebrada por varios sacerdotes y presidida por el obispo. Durante su transcurso se realizó la bendición del templo y de todos los elementos litúrgicos y sagrados.
Al finalizar la misa, el párroco Rufino Pérez agradeció una vez más el apoyo de todas las personas y entidades que han permitido hacer realidad la nueva ermita. Aunque también recordó que sigue haciendo falta la colaboración de los fieles para pagar la importante deuda que queda pendiente.