Este jueves 26 de mayo, a las 18:30 horas, en villa de Mazo, se celebrará la Eucaristía del Cuerpo y la Sangre de Cristo, presidida por el sacerdote Macario Manuel López, en el templo parroquial de san Blas. Posteriormente, en torno a las 19:30 horas, tendrá lugar la procesión con el Santísimo Sacramento por el recorrido engalanado con arcos, pasillos, alfombra, tapiz y descansos. Durante la procesión habrá bendición con el Señor en la Eucaristía en la Plaza Pedro Pérez Díaz y a la llegada al Templo Parroquial de San Blas.

Según señala Miguel Jesús Guerra Rodríguez, párroco de Villa de Mazo, en su mensaje para esta celebración, este año la festividad del Corpus Christi quiere tener presente el año de la Misericordia, tal y como reza el lema: “Ser misericordiosos como el Padre”. Miguel Jesús expresa que  “es tiempo de alegría, no sólo porque lleguen días en los que muchos se acercan a las calles de nuestra Villa de Mazo a contemplar el fruto de nuestro trabajo y sacrificio, quizás el fruto por el que somos más conocidos fuera de nuestro municipio, sino también porque para los que vivimos esta celebración desde la fe, es decir, como adoración y exaltación a la presencia de Cristo resucitado en el pan de la eucaristía, y seguro que para muchas otras personas que sin compartir esta fe son personas de buena voluntad, nos alegra dar el fruto de la caridad y la solidaridad, tan íntimamente unido a la eucaristía”.

El párroco de Villa de Mazo añade en su carta que “cuando veo en la comunidad que presido y acompaño un grupo de voluntarios que quincenalmente acoge en Cáritas a una media de 10 familias (50 personas) al mes, o a un grupo de visitadoras de enfermos que visita a un total de 45 enfermos habitualmente, o al grupo de Cáritas juvenil que se reúne semanalmente para buscar como poder ayudar a los demás (como con las dos comidas que han hecho para colaborar con proyectos de Cáritas diocesana de Tenerife), o los 8.000 euros que el año pasado en tres meses se recaudaron para varios fines sociales (emergencia terremoto del Nepal, Manos Unidas, ambulancia para centro de salud de Dar Naim, en Mauritania), el apadrinamiento del proyecto en Filipinas para la educación de niños y niñas, la finalidad social de muchos eventos deportivos y culturales, y un largo etc, descubro que la caridad, que tiene su fuente en la eucaristía, sacramento de la entrega de su vida por parte de Jesús a favor de todos, ha impregnado el corazón de muchos, consciente o inconscientemente. Por eso espero que nuestro pueblo siga siendo conocido por los arcos, alfombras, pasillos y tapices del Corpus Christi, pero también por los frutos de misericordia que hacen de beber de la fuente de amor que es la vida entregada por amor de Jesucristo”.