La víspera de Pentecostés acoge el Encuentro Diocesano de Apostolado Seglar. En esta ocasión, esta
acción pastoral se desarrolló en distintos lugares: la Casa Mesa, la Catedral y la plaza de la misma.
Sobre las 16 horas del sábado comenzó la acogida de los participantes que se disponían a celebrar el día del Apostolado Seglar y de la Acción Católica. El obispo y la delegada diocesana les daban la bienvenida para, con la oración, dar paso a la reflexión sobre «la vocación del laicado», a partir del material editado por la Conferencia Episcopal Española.
Los participantes profundizaron en esta cuestión de la vocación y misión del laicado, así como de su compromiso en este momento de la vida de la Iglesia Diocesana.
Posteriormente se trasladaron a la Catedral, donde el obispo Álvarez presidió una breve Vigilia de Pentecostés seguida de la Eucaristía del día. En su homilía el prelado Nivariense invitó a dar gracias a Dios «porque es fiel a sus promesas» y en los diversos carismas y ministerios sigue vivo en este tiempo y lugar «alentando nuestro corazón y llenándolo de esperanza».
Celebramos – subrayó- que Dios cumple sus promesas. Él dijo: No les dejaré solos y contamos con su Espíritu, que es quien dirige la Iglesia y es el principal agente de la evangelización. Por ello, cada uno ha de ser discípulo misionero de Cristo, haciéndolo presente en el mundo con su vida y con su palabra.
Por último, en la propia plaza de la Catedral se pudo disfrutar de un concierto con el grupo de De2en2.