El obispo Bernardo Álvarez presidió en la mañana de este domingo de Ramos, la bendición de los palmos y olivos en la base de la torre de la iglesia lagunera de La Concepción.
Posteriormente se desarrolló la procesión de este día, haciendo memoria de la entrada de Jesús en Jerusalén hasta la Catedral, donde se inició la solemne Eucaristía de esta jornada, pórtico de Semana Santa.
En su homilía el Obispo recordó lo que los cristianos celebran en este día: “Hoy, cercana ya la noche de Pascua, en comunión con toda la Iglesia, nos reunimos para iniciar la celebración de los misterios de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo”. Se trata de participar en “este anuncio de lo que vamos a celebrar en la Semana Santa. Por eso, escuchamos la pasión con escucha contemplativa, “como si presente me hallase”- dijo.
Posteriormente, Bernardo Álvarez recordó, citando a un conocido teólogo, que en la pasión hay cuatro
perspectivas complementarias: un hecho; un escándalo (la ejecución de un inocente); un signo (el ajusticiado no responde a la violencia con violencia, sino con amor y perdón); y un misterio (Dios parece indiferente ante el daño que le hacen a su hijo, pero sí convierte la muerte de Jesús en vida y salvación para todos).
Para el Obispo “ante la pasión de Cristo, todos quedamos implicados”, por ello invitó a los presentes a preguntarse sobre el significado de la misma para cada uno. “Ante la Pasión de Jesucristo todos quedamos implicados y no podemos quedar ajenos o indiferentes al escuchar su relato”- señaló.
Por último, expuso algunas actitudes a cultivar a la luz de la Pasión: Pedir perdón; dar gracias; participar en la pasión de Cristo llevando la propia cruz, unidos a Él y con amor; ser para los demás como el Cirineo y la Virgen, acompañar y aliviar la pasión de los que sufren; abrir a Cristo las puertas del corazón.
“No viene a quitarnos nada, sino a darnos todo lo que necesitamos para ser felices de verdad. La eucaristía es el banquete en el que Cristo nos sienta a la mesa y nos sirve. Aquí y ahora, en esta misa, Él sigue dando la vida por nosotros – concluyó.