Cuando escribimos estas líneas faltan un par de horas para que comience la Misa de Clausura de la Jornada Mundialde la Juventud. Los jóvenes de nuestra diócesis han pasado la noche junto a ese más de millón de jóvenes que se encuentran participando en este evento pastoral.

El obispo nivariense y el sacerdote Elisuán Delgado, podrán concelebrar con el papa Francisco en esta mañana del último domingo de agosto de 2016. Delgado que ha ido compartiendo con los medios diocesano su particular diario de la JMJ nos cuenta que «el éxodo» del grupo se inició ayer a las diez de la mañana, para poder participar en la vigilia y en un rato en la Eucaristía. La noche ha sido «una pasada. Genial». Se nota el cansancio pero merece la pena».

La Iglesia nos pide ser protagonista de la historia. El Papa nos llamó a dejar huella en el mundo. La historia pide defender nuestra dignidad. Nosotros debemos decidir nuestro futuro – expone Delgado. «Recibir la bendición del señor por manos del papa. Rezar junto a él un millón y medio de jóvenes, en un silencio que se palpaba impresionaba.  Qué grande eres Señor. Éste es el primer paso para empezar a dejar huella- concluyó.

Jonás Álvarez, por su parte, compartió con nosotros cómo ha vivido estas horas en el campus de la misericordia: «La Vigilia ha sido muy emotiva, sobre todo por los testimonios de los jóvenes. Las palabras del Papa han sido muy enérgicas, invitándonos a la fraternidad y pidiéndonos, en varias ocasiones, que nos diéramos las manos como gesto visible de que la unidad del mundo es posible. También impresionante fue el momento de adoración