El primer año de la fase celebrativa de la Misión diocesana, la llamada misión en el
territorio, tiene a los jóvenes y a la familia como destinatarios preferentes. En este contexto, así como en la convocaría por parte el Papa de un Sínodo sobre la fe, los jóvenes y el discernimiento, el obispo invitó este sábado a distintos delegados,, coordinadores arciprestales, miembros de la vida consagrada, responsables de movimientos y grupos, etc. a una mañana de estudio y discernimiento.
Se trataba, fundamentalmente de compartir la realidad de este sector pastoral en la diócesis, así como los criterios y líneas de acción que se están proponiendo y se quieren impulsar a partir del próximo año, desde lo que ya se viene haciendo en la diócesis.
El vicario general, sintetizó algunos principios y criterios presentes en la tercera parte del documento preparatorio del Sínodo, a partir de los estudios que existen sobre la realidad de los jóvenes en Canarias. Posteriormente, los delegados presentes expusieron las líneas de acción que están o van a impulsar los departamentos respectivos. Hubo, igualmente, espacio para el trabajo común y para presentar algunas iniciativas que se van a poner en marcha o que ya son una realidad para avanzar hacia una pastoral juvenil-vocacional más incisiva.
Un trabajo, sin duda, que hay que proseguir para dar pasos hacía una pastoral más actual, creíble y eficaz en este tan importante sector pastoral.