
Se ha terminado de restaurar un retablo del siglo XVIII, de autor anónimo, de la iglesia de San Pedro Apóstol, en Vilaflor. El trabajo ha estado a cargo de Marcos Hernández y tenía un presupuesto de más de 27000 euros, aportando en torno a veinte mil euros el Cabildo de Tenerife. Esta intervención está dentro de la Programación de Restauración de Bienes Muebles de titularidad eclesiástica 2016-2020. El encargo ha consistido en rehacer los dedos de los pies y manos que le faltaban al crucificado y en restaurar un cuadro de san Francisco de Asís.
El retablo de la Misericordia está realizado en madera policromada aunque en el siglo XIX fue repintado de manera inadecuada. Está formado por un cuerpo con tres nichos en el que está una Dolorosa y un crucificado del siglo XVI, y un san Juan Evangelista. En la hornacina derecha se encuentra una escultura de san José con el niño y en la izquierda una talla de la Verónica.