Este diecinueve de marzo celebramos la Solemnidad de San José, esposo de la Santísima Virgen. Como hemos informado, teniendo en cuanta las dificultades que para muchos fieles supone el cumplimiento del precepto de esta fiesta (can. 1246,1), el Obispo ha establecido dispensar del precepto de ese día, por este año, a los fieles de nuestra Diócesis.

En este 19 de marzo, nuestra mirada se dirige de forma especial a los seminaristas, puesto que tanto hoy como el domingo 22, celebramos el Día del Seminario bajo el lema teresinao ‘Señor, ¿qué mandáis hacer de mí?’.

Actualmente, en nuestro seminario, se preparan para el ministerio sacerdotal 23 jóvenes en el seminario menor y otros 23 chicos en el seminario mayor.

Con motivo de esta celebración, el obispo ha escrito una carta que lleva por título el lema de la jornada. En la misiva el prelado recuerda que estamos celebrando los 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. “Ella lo tenía claro: «Vuestra soy, para Vos nací, ¿qué mandáis hacer de mí?». Esto es la expresión de una vida que se comprende como don del amor de Dios y ofrenda para él. Lo primero es reconocer que somos de Dios. No nos pertenecemos a nosotros mismos. Y ante esa verdad, que es el principio y fundamento de la existencia humana, con su libertad el creyente una y otra vez, repite ¿qué mandáis hacer de mí?” – señala monseñor Álvarez.

En este sentido, el obispo expresa que también, ante la realidad de nuestro Seminario Diocesano, todos debemos preguntarle al Señor, con el corazón abierto y disponible, ¿qué mandáis hacer de mí? Y responder en conciencia a su llamada con generosidad. “Los católicos deben sentir el Seminario como algo propio y participar en su misión promoviendo la vocación sacerdotal, estimando, acompañando y animando a los seminaristas, orando… y, también, con la ayuda económica. Nos lo pide el Señor. Confío en la generosidad de cada uno y de todos” –concluye el prelado nivariense.

Cabe recordar que el próximo domingo 22 de marzo, tendrá lugar el almuerzo “Amigos del Seminario”. A las 12:00 horas está prevista la acogida y la presentación. Posteriormente, a las 13:00 horas se celebrará la eucaristía y, a su término, los participantes podrán disfrutar de un almuerzo fraterno. Un día para compartir con la familia del seminario en el que no faltarán también las sorpresas y los sorteos en la sobremesa.