En la madrugada del 7 al 8 de noviembre se cumplirá el 200 aniversario de la Tormenta de San Florencio o Aluvión de 1826. Sumándose a los actos conmemorativos de esta efeméride, el Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de La Laguna quiere resaltar un aspecto poco conocido de ese acontecimiento, del que además conserva variada documentación escrita.
Cuentan las crónicas de la época (así como la placa que aún se conserva frente a la parroquia de San Juan de la Rambla), que la cantidad de agua que discurría por los barrancos fue inmensa, arrasando muchos campos de cultivos y viviendas. Uno de esos inmuebles afectados fue la parroquia ramblera que vio como toda su documentación quedó afectada por el barro.
En 1829 el obispo Luis Folgueras y Sión mandó que se copiaran todos los libros sacramentales afectados. Sin embargo, el resto de la documentación no se copió y se conservó con los restos de lodo. En el año 2006 toda esa documentación se trasladó al Archivo para su depósito. Casi 200 años después el barro se podía limpiar y tratar de retirarlo para que se pudiera leer cada uno de los documentos. Este trabajo de limpieza se materializó durante más de un mes, recuperando la consulta de esos libros y legajos afectados.
De la tierra extraída tras la limpieza, la Universidad de La Laguna ha realizado estudios para analizar los sedimentos que arrastró el mayor fenómeno meteorológico que ha afectado a la isla y del que ahora se cumplen 200 años.