El Médano acogió el Encuentro Diocesano de Catequistas bajo el lema “Catequista: Servidor desde la Palabra”.

Los participantes pudieron disfrutar de dos talleres y momentos para compartir. Asimismo, fue un día para dar gracias a Dios por la encomienda de ser portadores de la Buena Noticia en medio de nuestras comunidades.

La jornada culminó con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo Eloy Santiago y el envío de los catequistas en la parroquia de La Merced.

Monseñor Santiago animó a estos agentes de pastoral a ser instrumentos de Dios que propicien un encuentro con la Palabra viva. “La función del catequista no es otra sino hacer que esa Palabra llegue al corazón del creyente para que pueda convertirse en vida y dé frutos”.

En este sentido, el obispo recordó que para ser instrumentos no nos debemos olvidar que antes debemos ser servidores. “No somos los dueños de la viña del Señor. A quienes catequizamos pertenecen a Dios. En la Iglesia no hay exclusivismos, no hay propiedades. Es el Señor el que da fruto a través de mí cuando vivo en la comunión con la Iglesia”.

Por último, el prelado Nivariense deseó que este curso pastoral que estamos comenzando en las parroquias desde la catequesis, sea un curso que nos invite a hacer memoria agradecida de nuestra historia. “Que nuestra labor y las catequesis ayuden al encuentro con este Cristo vivo, con esta Palabra de vida. Sintámonos gozosos de haber sido elegidos, pero también conscientes de la responsabilidad que tenemos en la transmisión de la fe, en la construcción de la Iglesia. Que María Nuestra Madre aquí, venerada como la Virgen de la Merced, nos conceda a todos nosotros esta merced de ser hombres y mujeres trabajadores para cultivar una viña que dé frutos”.