El retablo de Santiago Apóstol, situado en la parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife, ha sido entregado tras la finalización de los trabajos de conservación y restauración. Se trata de uno de los conjuntos retablísticos más importantes del patrimonio histórico-artístico de la ciudad, estrechamente vinculado a la historia de Santa Cruz de Tenerife y a la Capilla de Santiago, espacio de especial relevancia desde la Gesta del 25 de Julio de 1797.
Se trata de un retablo de arquitectura lignaria policromada y dorada, obra anónima del siglo XVIII, realizado principalmente en madera de pino canario y cedro. El conjunto está presidido por la imagen ecuestre de Santiago Apóstol y se completa con las imágenes de Santa Catalina de Siena y Santa Rosa de Lima en las calles laterales, constituyendo uno de los ejemplos más destacados de la retablística barroca conservada en Canarias.
La intervención ha sido realizada por los conservadores-restauradores Leticia Perera González, Pablo Cristóbal Torres Luis y Luis González Hernández, quienes llevaron a cabo un exhaustivo estudio histórico, constructivo y material del conjunto, permitiendo documentar su evolución a lo largo de más de dos siglos y establecer los criterios de intervención más adecuados para garantizar su conservación.
La restauración ha permitido recuperar la estabilidad estructural del retablo, eliminar los procesos activos de deterioro provocados por la humedad y los ataques xilófagos, consolidar la madera, las capas de preparación, las policromías y los dorados, así como recuperar la correcta lectura estética del conjunto. Del mismo modo, la intervención ha permitido poner en valor la policromía histórica de la primera mitad del siglo XIX, considerada de extraordinario interés patrimonial por su estrecha relación con la evolución histórica de la capilla y de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, devolviendo al retablo parte de su aspecto histórico y garantizando su adecuada conservación para las generaciones futuras.
Por otro lado, también ha sido entregada, recientemente, la pintura de Santa Catalina de Siena, conservada en la parroquia matriz de Santa Ana de Garachico, tras la finalización de la segunda fase de los trabajos de conservación y restauración. La obra forma pareja con un lienzo dedicado a Santo Domingo de Guzmán y constituye uno de los conjuntos pictóricos más destacados del patrimonio histórico-artístico de este templo.
Se trata de un óleo sobre lienzo atribuido a Cristóbal Hernández de Quintana (1651-1725), pintor fundamental del barroco canario. La composición representa a Santa Catalina de Siena en actitud contemplativa y penitente, con los atributos propios de su iconografía: la corona de espinas, el crucifijo, la calavera y el lirio, símbolos de la Pasión de Cristo, la fugacidad de la vida y la pureza de la santa.
La intervención ha sido realizada por el conservador-restaurador Silvano Acosta Jordán, contando con la colaboración de especialistas en historia del arte, carpintería y análisis científicos, que permitieron conocer en profundidad la técnica de ejecución y el estado material de la obra antes de su restauración.
La restauración ha permitido consolidar el soporte textil y la capa pictórica, eliminar la suciedad acumulada, los barnices envejecidos y gran parte de los repintes que ocultaban la pintura original, así como reintegrar las lagunas cromáticas y aplicar un nuevo sistema de protección final. La intervención ha devuelto estabilidad material a la obra y ha recuperado su correcta lectura estética, respetando en todo momento los criterios internacionales de conservación y restauración.
Financiación
Ambas actuaciones han sido posibles gracias a la financiación del Cabildo Insular de Tenerife, dentro de su compromiso con la conservación, restauración y puesta en valor del patrimonio histórico-artístico de la isla.
El presupuesto total de la intervención en el retablo de Santiago Apóstol ascendió a 63.970,00 €, sufragados íntegramente por el Cabildo Insular de Tenerife.
Por su parte, la referida corporación insular también sufragó en su totalidad la intervención en la pintura de Santa Catalina de Siena que ascendió a 3.745,00 €.