15 de julio, celebración de la Fiesta de los Mártires de Tazacorte

El próximo domingo 15 de julio, el pueblo de Tazacorte se engalana para celebrar la fiesta de los Mártires de Tazacorte que como cada año supone un profundo encuentro en la fe. La Eucaristía se celebrará a las 19:30 horas y, posteriormente, tendrá lugar la procesión con la venerada imagen del Beato Ignacio de Azevedo. La Misa será presidida por Miguel Lantigua Barrera, delegado del Clero de la Diócesis de Canarias y párroco de Agüimes.

Historia de los Mártires de Tazacorte

A menos de un siglo de la conquista y evangelización de América había partido para Brasil nuestro paisano S. José de Anchieta. El padre Ignacio de Acevedo que había nacido en Oporto fue enviado en 1566 para Brasil como visitador encontrándose allí con el padre Anchieta y regresó con la convicción de de pedir tanto al Prepósito general de la Compañía de Jesús San Francisco de Borja como el Papa San Pío V más misioneros para evangelizar Brasil. Al despedirse del padre Anchieta, éste se le abrazó y le apretó contra su pecho corriendo unas lágrimas por sus ojos. Anchieta pensaba que aquel adiós sería definitivo y para siempre vaticinando su martirio.

En la visita al Papa éste le regalo una copia del cuadro de la Virgen que había pintado San Lucas y también la reliquia para las nuevas iglesias. Tres barcos partieron desde la costa de Portugal hasta Madeira y ahí se quedaron varios días. Uno de los barcos partido hasta la isla de la Palma porque tenía que dejar una mercancía. Pero llegando a esta se encontraron con un mal tiempo que les obligó a refugiarse en la costa oeste desembarcaron en la costa de Tazacorte con la sorpresa de encontrarse con el hacendado dos Melchor de Monteverde amigo de infancia de Ignacio de Acevedo.

El 13 de julio de 1570 celebraron la eucaristía en la ermita de San Miguel en la cual cuando el padre Ignacio fue a asumir el cáliz tuvo la premonición del martirio, dejando impresa la marca de su diente.

A pesar de los intentos de don Melchor de Monteverde de que fueran por tierra a Santa Cruz de la Palma para dejar la mercancía por el temor de los piratas hugonotes, Ignacio de Acevedo declinó tal posibilidad: “Hermanos míos, guardémonos bien de guiarnos aquí por sugestiones de la prudencia humana. Es Dios quien nos ha guiado hasta este día”.

El martirio sucedió “a vista del puerto” el 15 de Julio de 1570. Sta Teresa, que era pariente del beato Enrique Pérez Godoy, tuvo una visión de los mártires subiendo al cielo. Fueron beatificados por el papa Pío IX.

 

2018-07-13T07:22:10+00:00