Hoy, dentro de la iniciativa #10de10 conocemos el testimonio del matrimonio compuesto por Pedro y Mary Cruz. Ellos nos cuentan cómo han mantenido la fe en este confinamiento:

En este tiempo de confinamiento el Señor nos ha permitido vivir grandes momentos:
En nuestra vocación matrimonial nos ha regalado el apreciado “tiempo” para orar juntos, compartir, hablar sin prisa y dar valor aquello que a veces echas de menos, como momentos de lectura juntos, hacer deporte, almorzar en familia. Con nuestros hijos adolescentes, ratos de juegos, risas, charlas, como no de “luchas” con la play station y el tan famoso móvil y recordar a través de las fotografías como ha estado el Señor en medio de nuestras vidas.
En la Fe ha sido un tiempo de gracia que nos ha permitido orar más que nunca, sobre todo por los enfermos, familiares y sanitarios; tiempo de “escuchar” de vivir la verdadera Comunión de la Iglesia, que en la lejanía nos sentíamos unidos en la oración.
Gracias a los medios de comunicación y redes sociales sentíamos esa cercanía, y esa evangelización que no conocía frontera ni Covid-19.
Una Semana Santa “muy grande” jamás vivida, experimentado cada momento muy real con las noticas que nos llegaban de muerte, crucifixión y dolor. Pero siempre con la Paz de saber que el Señor estaba con nosotros y la esperanza de la Resurrección.
Gran regalo apreciar la Comunión Espiritual, en todo ese tiempo.
En la Diócesis y en la parroquia, vivimos y nos unimos a cada iniciativa. Hicimos en casa el palmito de Domingo de Ramos, un altar a Jesús-Palabra, la Cruz en nuestra puerta el Viernes Santo y, como no, encendimos la luz de la Pascua.
Y sobre todo sentimos que aún no teniendo nada de lo que nos ofrece el mundo, incluso sin “libertad”, lo tuvimos Todo…….a “Él”.