Quedan 6 días para finalizar el Estado de Alarma. Este lunes 15 de junio, en el marco de la iniciativa Una Iglesia, 10 historias, les ofrecemos el testimonio de María Inés Gil, Misionera de Nazaret:

Mi nombre es Ma. Inés Gil y soy Misionera de Nazaret. Vivo en San Cristóbal de la Laguna, en la Residencia Universitaria Nazaret.

Cuando el COVID-19 comenzó a ser más evidente y a ser una realidad preocupante yo estaba en Montevideo, Uruguay, visitando a mi familia y amigos; así que, cuando vimos el panorama que se avecinaba, decidí con mi comunidad retornar rápidamente a Tenerife, para no quedarme fuera de fronteras.

En realidad, creíamos que esto iba a ser por un tiempo breve, pero empezaron a pasar las semanas así que nos vimos desafiadas.

Al principio nos hicimos un horario estructurado y completo de actividades, que promocionaran nuestra vida comunitaria, nuestra vida de fe, y nuestra misión.

Siento que las primeras semanas, la preocupación eran las personas que iban quedando enfermas, y los fallecimientos empezaban a ser notorios. Pero todavía había un tema de evasión rondando en la vuelta, en las redes principalmente, con desafíos que en lo personal creo que no llevaban a ninguna parte, más que a distracciones circunstanciales.

Así que empezaron a aparecer preguntas más contundentes, que fuimos llevando a la oración.

¿Qué nos está pasando? ¿Cómo nos sentimos con esto? ¿Qué pasa con la impotencia de no poder hacer mucho para solucionar? ¿Cómo encontrar vías de colaboración? ¿Qué pasa con los medios que solo muestran pandemia? ¿Qué estará pasando en otros lados?

¿Qué podemos aprender de esto? ¿Qué es lo que está delante de nuestros ojos y antes no veíamos? ¿Qué es insostenible para esta humanidad? ¿Quiénes son los que más están sufriendo? ¿Qué podemos hacer por ellos?

En lo personal, la pandemia me ha dado una lección de humildad, de sentir la limitación, del no saber qué hacer para ayudar a otros y tener que solamente ofrecer, rezar.

A la vez, hemos estrechado muchísimo los lazos entre hermanas de comunidad, y con otras hermanas de otras comunidades de todo el mundo. Nos hemos reunido, hemos compartido, hemos rezado. Ha sido épico, hemos tenido para semana santa un encuentro con todas las comunidades de la congregación. Esto no se había dado en la historia. Los 5 contienes presentes.

Hemos aprovechado para la formación entre nosotras, que se ha vuelto muy rica en el intercambio.

Se han incrementado los diálogos profundos, los tiempos de silencio para pensar, el tiempo de oración. Hemos querido presentar todo esto delante de Dios, hemos transformado la cotidianidad en ofrenda.

A nivel de congregación y misión, se han dado grandes pasos en innovación educativa en nuestros colegios nazaret, donde hemos desarrollado el nuevo concepto de Tripod Learning, gracias a este tiempo de pandemia global.

Hemos sacado lo mejor, hemos aprendido de ello y lo hemos sistematizado para ponerlo al servicio de la educación en el mundo.